Febrero suele venir cargado de mensajes sobre amor romántico, cenas a la luz de las velas y regalos “para sorprender a tu pareja”. Pero cuando hablamos de placer y deseo, es importante ir un paso más allá del imaginario clásico. El erotismo no siempre es rosa, ni tiene por qué vivirse en pareja, ni responde a un único modelo de deseo.
Entender el placer y deseo desde una mirada consciente nos permite resignificar este mes como una oportunidad para reconectar con el cuerpo, explorar el erotismo propio y elegir regalos eróticos que realmente aporten bienestar sexual, sin presiones ni expectativas irreales. Desde la sexología, el deseo se vive con libertad, curiosidad y respeto por los ritmos individuales.








